Pues bien, volvemos a la disyuntiva entre el mapa y el territorio, y como en todo siempre, quizás lo importante sería sostener una postura y defenderla y llegar al límite y reconsiderar, pero; eso sería lo importante para quien considera importante tener una postura y defenderla... yo en todo caso... no soy de esas personas...
A veces se vive en el territorio, a veces en el mapa y otras tantas simplemente no lo se... mapas en los que te pierdes durante horas y territorios que recorres con los ojos cerrados.
De últimas, si hay que hacer un cálculo, escrutinio y cómputo de las veces en que se vive en que el mapa es el territorio y las veces en que no lo es, el resultado final parece indicar que el mapa no es el territorio... lo que claramente es un resultado final tan ambiguo... como cada día de la vida...
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